de color de la blanca luna,
transmite dulzura de miel
y linaje de noble cuna,
cabalgas en blanco corcel
subida como en una tribuna.
por esa fragilidad transmitida,
pero más me puede el deseo
a que quiera un día tenerte,
cuando te encuentro absorbida
entre mis brazos en un soñado jadeo.
© C.lαRΔ
Estar yendo durante meses, a diario, sobre las mismas horas, de camino al trabajo en el bus interurbano, y tras coincidir día tras día con casi las mismas personas, es de agradecer cuando una en concreto, qué además se sube en la última parada antes de entrar en carretera, sin conocerla y ni intención, pero te llama la atención; por la palidez y finura de su piel, casi del color y la fragilidad de una muñeca de porcelana, y como ya sabrás de ahí, surgió este poema, al que le puse el mismo nombre que me inspiraba “fragilidad”.