Docena de rosas


Once hay llenas de vida,
en la otra contenida
la tristeza de mi corazón,
las junté para regalarte la docena
y aunque muera de pena,
lo hice con ilusión.

Por cogerlas sangraron mis venas,
ya que como adivinas
no reparé apenas,
que del tallo salían espinas.

Me fijé solo en la flor
y aunque no sentí dolor,
se han clavado lo suficiente
para decir sinceramente,
quien desee amar
debe prepararse para sufrir
si lo que pretende alcanzar,
vale la pena de conseguir.


© C.lαRΔ


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