A ti, Madre


Ahora que comienzo a escribir
Madre no podías tu faltar,
sin tener para ti dedicado un poema
no lo podría jamás permitir,
sería por mi parte una faena
con él ahora te vuelvo a recordar,
seguiré por ti con mi alma en pena.

A ti Madre, de nombre Argentina
aunque por la Iglesia, eras Regina
y para recordar a tus dos abuelas,
también María y Antonia,
te escribo este cantar a solas,
cuatro nombres, ¡ cuatro tenía !
como las personas de alcurnia,
Argentina Regina María Antonia,
debieron presagiarlo en tu nacimiento
por ello, cuatro nombres te pusieron
yo estoy por ser así, muy contento
tu alto rango para mi, adivinaron.

Los dos primeros, Regina y Argentina
decían mucho de ti, “Reina y plata”
se equivocaron al elegir el metal,
al ser una persona divina,
y sobre todo muy especial,
tenías tú, un gran corazón de oro,
por eso Madre, cuanto te añoro.

A un país con tu nombre, le llegaron a cantar,
“No llores por mi, Argentina”
no me dormiré en los laureles
e invertiré por ti, esos cantares,
plasmándolos en estos papeles,
hoy soy yo, con estos pesares,
quien mucho llora por ti,
¿ porqué nos tuviste que dejar ?
mi querida Madre, Regina
cuanto te hecho de menos,
mis poemas hoy son cantares,
para dedicarte con emoción a ti,
ya son siete los años que no te tenemos.

Te sacaron a los diez años del colegio
para que criaras a tus sobrinos
en éstos tiempos eso hubiese sido sacrilegio,
no por ello les guardaste rencores
y los criaste con todos tus amores,
por eso salieron tan finos,
tú también ser madre, decidiste,
tuviste cinco fantásticos hijos,
pero el primero al nacer lo perdiste
sólo a cuatro tuviste que criar,
tras dedicar a ello toda tu vida
para conseguirnos muy bien educar,
y guiarnos por el buen camino
un día pudiste decir, tarea conseguida,
para ello, he tenido que hilar muy fino.

Cuando ya se terminaban
de la vida, para ti, los problemas
una grave enfermedad te detectaban
maligna, y temida sin más,
el para nadie deseado cáncer
nos dijiste, que le vamos a hacer
así se nos ha presentado la vida
y lo aceptaste con resignación
pero la nuestra, dejaste dolorida
y sin nada de ilusión.

Tras dos inútiles operaciones
y haber oído una voz decir,
no hay solución, se ha extendido
le damos unos meses de vida,
te dieron por desahuciada
a ti te dejaron hundida,
pero a mi muy dolorido,
y muertos nuestros corazones,
no volvimos en casa a sonreír,
pero si nos intentabas animar,
ya era tarde para volver a empezar.

Casi dos años, duró la lenta agonía
de tu esperar con parsimonia,
y para nosotros el sufrimiento
de tenerte siempre a nuestro lado,
mientras te ibas consumiendo,
ojalá se hubiese arreglado,
nuestros esfuerzos eran vanos,
tu vida se nos escapaba,
se nos resbalaba de las manos,
sin por ti, poder hacer nada.

Por ti, me hubiera cambiado
tantas veces eso lo he pensado,
no ha sido esto posible
a mi no me conceden ningún deseo,
aunque este sea muy razonable,
Madre, hace mucho que no te veo,
déjame seguir por ti llorando
mientras te sigo recordando
y diciendo con sinceridad
Madre bonita, descansa en paz.


© C.lαRΔ


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